La biometríca del Iris se basa en el análisis de las características de la parte coloreada del ojo, localizada alrededor de la pupila.
Aunque los sistemas de control de acceso por iris son fiables, a esta tecnología aún le queda camino por recorrer antes de comparar su fiabilidad con otros sistemas de reconocimientos biométricos como la huella digital. Esto es debido a que ha tenido que ir solventando problemas debidos a factores limitantes como pueden ser la dilatación de la pupila, el uso de lentes de contacto o simplemente, algo tan común como el paso de los años.
Al igual que el control de accesos por huella digital, el control de acceso por Iris, evita cualquier intento de suplantación de identidad.
